Saltar al contenido

¿Quién es el creador de la energía eólica?

marzo 20, 2022
¿Quién es el creador de la energía eólica?

El peso de las turbinas eólicas

LONDRES (Bloomberg) – El inventor de las turbinas, Henrik Stiesdal, se ve pequeño entre las sombras de gigantescas curvas de acero, observando a los trabajadores que sueldan las torres que se arraigarán al fondo del mar. En esta fábrica de la campiña danesa se han fabricado miles de mástiles para turbinas eólicas cuyas palas pueden alcanzar más de 500 pies. Es una importante contribución a la revolución eólica mundial que está suministrando electricidad a millones de hogares en todo el mundo.

Pronto la fábrica se dedicará a una nueva tarea: fabricar componentes para un tipo diferente de turbina, diseñada por Stiesdal, que se balancea en mar abierto. Estas estructuras prometen poner por primera vez al alcance de la mano las fuertes y consistentes rachas que soplan sobre aguas profundas. Las turbinas que se encuentran ahora en Dinamarca, Inglaterra y otras costas del Mar del Norte están hechas para aguas poco profundas y requieren grandes estructuras submarinas para sujetarlas. «Los lugares normales no tienen aguas poco profundas cerca de los núcleos de población: tienen aguas profundas», dice Stiesdal, un legendario inventor de turbinas y antiguo ejecutivo de algunas de las mayores empresas eólicas de Europa. Esta situación hace que muchos lugares costeros sean inadecuados para la energía eólica. «Podríamos suministrar energía a California muchas veces con sus recursos en alta mar», dice, «pero todo tiene que ser flotante».

Energía eólica en la India

Un aerogenerador es un dispositivo que convierte la energía cinética del viento en energía eléctrica. Cientos de miles de grandes turbinas, en instalaciones conocidas como parques eólicos, generan actualmente más de 650 gigavatios de energía, a los que se añaden 60 GW cada año[1]. Son una fuente cada vez más importante de energía renovable intermitente, y se utilizan en muchos países para reducir los costes energéticos y la dependencia de los combustibles fósiles. Un estudio afirmaba que, a partir de 2009[actualización], la eólica tenía las «menores emisiones relativas de gases de efecto invernadero, las menores demandas de consumo de agua y… los impactos sociales más favorables» en comparación con la fotovoltaica, la hidráulica, la geotérmica, el carbón y el gas[2].

Las turbinas eólicas más pequeñas se utilizan para aplicaciones como la carga de baterías para la energía auxiliar de barcos o caravanas, y para alimentar las señales de tráfico. Las turbinas más grandes pueden contribuir al suministro de energía doméstica y vender la energía no utilizada al proveedor de servicios públicos a través de la red eléctrica.

La rueda de viento de Héroe de Alejandría (10 d.C. – 70 d.C.) es uno de los primeros ejemplos registrados de máquinas accionadas por el viento en la historia[3][4]. Sin embargo, las primeras centrales eólicas prácticas conocidas se construyeron en Sistán, una provincia oriental de Persia (actual Irán), a partir del siglo VII. Estos «Panemone» eran molinos de viento de eje vertical, que contaban con largos ejes de transmisión verticales con palas rectangulares[5]. Fabricados con entre seis y doce velas cubiertas de estera de caña o material de tela, estos molinos se utilizaban para moler grano o extraer agua, y se empleaban en las industrias de la molienda y la caña de azúcar[6].

La energía eólica en el mundo

Durante la segunda mitad del siglo XX, a medida que los riesgos y el coste medioambiental de la dependencia de los combustibles fósiles se hacían cada vez más evidentes, surgió el interés por desarrollar fuentes de energía más limpias y renovables. Una de las principales tecnologías de energía limpia ha sido la energía eólica. Hoy en día, más de 83 países1 utilizan la energía eólica, y Dinamarca obtiene el 40% de su electricidad de parques eólicos. ¿Pero quién descubrió la energía eólica?

La historia del uso del viento como fuente de energía por parte de la humanidad es sorprendentemente larga. De hecho, podría clasificarse como una de las fuentes de energía más antiguas de la humanidad. Para rastrear la energía eólica hasta sus últimas raíces, tenemos que retroceder en el tiempo, más allá de los albores de la historia registrada.

Creada por el profesor James Blyth del Anderson’s College de Glasgow (actual Universidad de Strathclyde), esta turbina medía 10 metros de altura y se instaló originalmente en el jardín de la casa de vacaciones de Blyth.

Blyth utilizaba la turbina para cargar acumuladores desarrollados por el ingeniero químico Camille Alphonse Faure, para alimentar la iluminación de su casa de vacaciones. De este modo, la pequeña y modesta casa de Blyth fue la primera del mundo en alimentar su electricidad con energía eólica.

Producción de aerogeneradores

El 9 de noviembre, el Día Internacional de los Inventores reconoce a todos aquellos que han contribuido a mejorar nuestras vidas. El día se institucionalizó coincidiendo con el nacimiento de Hedy Lamarr (1914-2000), la inventora del espectro ensanchado, a la que debemos la tecnología que se encuentra en dispositivos tan cotidianos como el GPS, el Wi-Fi y el Bluetooth.

Lamarr revolucionó el progreso en el campo de las telecomunicaciones, al igual que Charles F. Brush, Poul la Cour, Albert Betz y Palmer Cosslet Putnam contribuyeron a la tecnología eólica actual. La preocupación por el uso de energías limpias contribuye actualmente a la reducción de los niveles de contaminación y de los efectos del cambio climático, y los avances tecnológicos en los aerogeneradores han contribuido a situar la energía eólica en la vanguardia de las energías renovables.

En la actualidad, los aerogeneradores se han instalado en todo el mundo, tanto en tierra como en el mar, gracias a Charles F. Brush (1849-1929), un científico estadounidense que, en 1887, construyó la que se dice que fue la primera turbina eólica automática para generar electricidad. Posteriormente, en 1899, el científico danés Poul la Cour (1846-1908) mejoró la turbina eólica al descubrir que construirla con un número reducido de palas del rotor daba mejores resultados y aumentaba la producción de electricidad. Su diseño se considera el primer generador eólico moderno.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad