Medidas para frenar el cambio climático
Sabemos que, debido a los resultados del cambio climático, muchas empresas se ven y se verán en el futuro muy afectadas de muy diversas maneras. Sin embargo, muchas no saben qué pueden hacer para ayudar a combatirlo. He aquí 10 acciones que todas las empresas pueden poner en marcha para hacer su parte en la lucha contra el calentamiento global.
El primer paso para cualquier empresa que quiera reducir su impacto en el planeta y el medio ambiente, y por tanto ayudar a reducir el cambio climático, es medir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Para ello, existen muchas agencias privadas que cuentan con la certificación de la huella de carbono y que pueden ayudar a las empresas a medir sus emisiones de CO2.
Una vez conocidas las emisiones de GEI, hay que analizarlas para ver qué actividades de la empresa son las más contaminantes. Una vez hecho este análisis, las empresas pueden empezar a considerar soluciones para reducir sus emisiones.
10 medidas para reducir el calentamiento global
1. Cambia las bombillas
Reemplazar una bombilla tradicional por una de bajo consumo ahorra más de 45 kilogramos de dióxido de carbono al año. Cierto que la segunda es más cara, pero resulta más económica a lo largo de su vida. Una sola de ellas puede reducir hasta 60 euros los gastos de electricidad, según la Comisión Europea.
2. Apaga la tele y el PC
Sólo con apagar la televisión, el DVD o el ordenador cuando no estén en uso evitarás que miles de kilos de CO2 salgan a la atmósfera. No dejes los aparatos eléctricos en stand-by (espera): un televisor que permanece encendido durante tres horas al día (la media que los europeos ven la tele) y en stand-by las 21 horas restantes consumirá un 40 por ciento de la energía total en el modo de espera.
No dejes el cargador de tu móvil enchufado todo el tiempo, aunque no esté conectado al teléfono, porque seguirá consumiendo electricidad.
3. Conduce menos
Anda, monta en bicicleta, usa el transporte público. Ahorrarás 30 gramos de CO2 por cada 4,5 kilómetros que no conduzcas. Por cada litro de combustible que quema el motor de un coche, se libera una media de 2,5 kilos de CO2, según la Comisión Europea.
Bruselas también recomienda no correr con el coche: gastarás menos gasolina y emitirás menos CO2. Ir a más de 120 kilómetros por hora aumenta un 30 por ciento el consumo de combustible, frente a una velocidad de 80 kilómetros por hora.
4. Revisa los neumáticos
Si la presión de tus neumáticos baja 0,5 bares, tu coche consumirá un 2,5 por ciento más de combustible y, por tanto, liberará un 2,5 por ciento más de CO2. El ahorro de cuatro litros de gasolina evita la emisión de seis kilos de dióxido de carbono.
5. Recicla
Puedes ahorrar más de 730 kilos de CO2 al año al reciclar la mitad de la basura que se produce en casa.
6. Evita mucho embalaje
Escoge productos con poco envase: una botela de 1,5 litros genera menos residuos que tres de medio litro. En la compra usa bolsas reutilizables. Evita las toallitas húmedas y de papel. Puedes evitar la emisión de 1.100 kilos de CO2 si reduces tu basura un 10 por ciento.
7.Menos agua caliente
Es necesaria una gran cantidad de energía para calentar agua. Instala un regulador de caudal del agua en la ducha y evitarás la emisión de más de 100 kilos de dióxido de carbono al año.
Lava con agua fría o tibia y ahorrarás 150 kilos de CO2. Ahorras agua caliente y gastas cuatro veces menos energía si en vez de un baño te das una ducha. Cierra el grifo mientras te lavas los dientes. Asegúrate de que tus grifos no gotean: el goteo de uno puede hacer perder en un mes el agua suficiente para llenar una bañera.
8. Vigila los electrodomésticos
Tapar la cazuela mientras cocinas es un modo de ahorrar mucha energía. Aún mejor son las ollas a presión y las vaporeras, que ahorran un 70 por ciento de energía.
Usa la lavadora y el lavavajillas sólo cuando estén llenos. Si no lo están, usa programas económicos. No hace falta poner una temperatura alta, hoy los detergentes son eficaces incluso cuando es baja. Recuerda que si el frigorífico y el congelador están cerca de los fuegos o de la caldera, consumirán mucha más energía. Si éstos son viejos, descongélalos periódicamente. Los nuevos tienen ciclos automáticos de descongelación y son casi dos veces más eficientes. No pongas en la nevera alimentos calientes o templados; ahorrarás energía si dejas que se enfríen primero.
9. Ajusta el termostato
La oscilación de dos grados centígrados en invierno y en verano ahorra más de 600 kilos de dióxido de carbono por hogar en un solo año. Bajar la temperatura un grado puede reducir la factura de la calefacción entre un 5 y un 10 por ciento. Cuando ventiles tu casa, abre las ventanas unos minutos, no dejes escapar el calor mucho tiempo.
Si dejas una pequeña abertura todo el día, la energía necesaria para mantener el interior caliente durante seis meses de frío será de casi una tonelada de emisiones de CO2. Aísla bien tu casa. No abuses de los aparatos de aire acondicionado, consumen mucha energía y emiten unos 650 gramos de CO2. Y supone un coste en tu factura de 10 céntimos de euro por hora.
10. Planta un árbol
Un solo árbol absorbe una tonelada de dióxido de carbono durante toda su vida.
Fuente: Campaña de concienciación – CE
Solución del calentamiento global
El cambio climático ya ha empezado a afectar a nuestro planeta de más formas de las que podemos pensar. Las temperaturas siguen aumentando en todo el planeta y estamos experimentando cambios en los patrones de precipitación como nunca antes habíamos visto. La principal causa de estos efectos catastróficos en nuestro planeta es la contaminación.
Afortunadamente, siempre hay cosas que podemos hacer para luchar contra el cambio climático. Salvar el medio ambiente empieza por nosotros y es nuestra responsabilidad actuar contra estos terribles cambios para preservar el planeta para las generaciones futuras.
Millones de personas van al trabajo en coche cada día. Es simplemente inevitable en nuestra sociedad moderna. Sin embargo, el inconveniente es que millones de coches emiten gases de efecto invernadero que destruyen nuestra atmósfera. Las emisiones de los vehículos ocupan el segundo lugar entre las principales causas del cambio climático. Siempre hay otras opciones que puedes utilizar para que tu viaje al trabajo sea ecológico. Para empezar, coger el transporte público para ir al trabajo es una forma estupenda de reducir las emisiones. Ir al trabajo en bicicleta también es increíblemente útil para el medio ambiente y es un gran método para hacer ejercicio.
Conclusiones: medidas para frenar el cambio climático
Hemos hablado con nuestros científicos del Instituto Grantham y hemos elaborado una lista de las formas más factibles de marcar la diferencia personalmente. Aunque los individuos por sí solos no puedan realizar reducciones drásticas de las emisiones que limiten el cambio climático a niveles aceptables, la acción personal es esencial para dar a conocer la importancia de los problemas a los responsables políticos y a las empresas.
Evitar la carne y los productos lácteos es una de las principales formas de reducir el impacto ambiental en el planeta. Los estudios sugieren que una dieta rica en fibra y basada en plantas también es mejor para la salud, así que todos salimos ganando.
Para saber más sobre cómo una dieta más vegetal y de temporada puede ayudar a combatir el cambio climático, apoyar la economía local y ayudarnos a vivir de forma más saludable, consulta nuestro blog: Salvar el planeta, una comida a la vez.