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Factores que producen el cambio climatico

julio 24, 2022

Causas y efectos del cambio climático

Figura b1. Los gases de efecto invernadero en la atmósfera, como el vapor de agua, el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso, absorben energía térmica y la emiten en todas las direcciones (incluso hacia abajo), manteniendo la superficie de la Tierra y la atmósfera inferior calientes. La adición de más gases de efecto invernadero a la atmósfera potencia el efecto, haciendo que la superficie de la Tierra y la atmósfera inferior se calienten aún más. Imagen basada en un gráfico de la EPA de EE.UU. ( versión ampliada)

El Sol es la principal fuente de energía para el clima de la Tierra. Una parte de la luz solar entrante se refleja directamente en el espacio, especialmente en las superficies brillantes como el hielo y las nubes, y el resto es absorbido por la superficie y la atmósfera. Gran parte de esta energía solar absorbida se reemite en forma de calor (radiación de onda larga o infrarroja). A su vez, la atmósfera absorbe y reemite calor, parte del cual escapa al espacio. Cualquier alteración de este equilibrio de energía entrante y saliente afectará al clima. Por ejemplo, pequeños cambios en la salida de energía del Sol afectarán directamente a este equilibrio.

Las 10 razones principales del cambio climático

Los científicos atribuyen la tendencia al calentamiento global observada desde mediados del siglo XX a la expansión humana del «efecto invernadero», el calentamiento que se produce cuando la atmósfera atrapa el calor que irradia la Tierra hacia el espacio.

La vida en la Tierra depende de la energía procedente del Sol. Aproximadamente la mitad de la energía luminosa que llega a la atmósfera terrestre atraviesa el aire y las nubes hasta la superficie, donde es absorbida e irradiada en forma de calor infrarrojo. Aproximadamente el 90% de este calor es absorbido por los gases de efecto invernadero y vuelto a irradiar, frenando la pérdida de calor hacia el espacio.

En el último siglo, la quema de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo ha aumentado la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera. Este aumento se debe a que el proceso de combustión del carbón o del petróleo combina el carbono con el oxígeno del aire para producir CO2. En menor medida, el desmonte de tierras para la agricultura, la industria y otras actividades humanas ha aumentado las concentraciones de gases de efecto invernadero.

Las actividades industriales de las que depende nuestra civilización moderna han aumentado los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera en casi un 50% desde 1750. Este aumento se debe a las actividades humanas, porque los científicos pueden ver una huella isotópica distintiva en la atmósfera.

Ejemplos de cambio climático

Los registros geológicos que se remontan a millones de años indican una serie de grandes variaciones en el clima de la Tierra en el pasado. Éstas han sido causadas por muchos factores naturales, como los cambios en el sol, los volcanes, la órbita de la Tierra y los niveles de CO2. Sin embargo, una evaluación exhaustiva realizada por los científicos muestra que es muy probable que la actividad humana haya sido la causa dominante del calentamiento desde mediados del siglo XX, y las mejores estimaciones indican que el ser humano ha contribuido al 100% del calentamiento observado entre las condiciones climáticas actuales y las del periodo 1850-1900, una aproximación a los niveles preindustriales.

La mayor parte de las emisiones se derivan de nuestra demanda de energía. El mayor contribuyente es el dióxido de carbono (CO2), emitido cuando se queman combustibles fósiles para satisfacer esa demanda. También hay otras emisiones relacionadas con los procesos industriales y la agricultura.

Los científicos saben desde principios del siglo XIX que los gases de efecto invernadero (como el vapor de agua, el dióxido de carbono y el metano) atrapan el calor en la atmósfera. La concentración de CO2 en el aire ha alcanzado más de 410 partes por millón en volumen (ppm), frente a las 280 ppm de 1750 (alrededor del inicio de la Revolución Industrial), lo que aumenta la cantidad de energía que queda atrapada en el sistema climático y provoca el aumento de la temperatura de la superficie del planeta. Este aumento de las concentraciones atmosféricas es en gran parte el resultado de la quema de combustibles fósiles para obtener energía, lo que hace que el CO2 se acumule en la atmósfera.

Soluciones al cambio climático

La Tierra es un planeta dinámico, en constante cambio impulsado por fuerzas internas y externas. Las corrientes de magma dentro de nuestro planeta mueven las placas que forman la corteza continental en un proceso constante que construye montañas y crea valles. Estos valles pueden llegar a convertirse en lagos, mares y océanos. En la superficie, el mayor factor que afecta a la Tierra es la luz solar. El sol proporciona energía a los organismos vivos, e impulsa el tiempo y el clima de nuestro planeta creando gradientes de temperatura en la atmósfera y los océanos.

Los rayos solares proporcionan tanto luz como calor a la Tierra, y las regiones que reciben una mayor exposición se calientan en mayor medida. Esto es especialmente cierto en los trópicos, que experimentan una menor variación estacional de la luz solar incidente. El aire tropical cargado de humedad se calienta, se vuelve menos denso y se eleva. Pero cuando el aire llega a los niveles superiores de la atmósfera, se enfría. Las moléculas de agua se condensan para formar nubes y acaban cayendo en forma de lluvia. El aire cálido que se eleva desde la superficie de la Tierra aleja la masa de aire del ecuador y libera su humedad en forma de precipitaciones a medida que se desplaza hacia el polo (Figura 1).

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