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Como mitigar el cambio climatico

julio 23, 2022

La ley de mitigación del cambio climático: una visión general

Las políticas de crecimiento inteligente contribuyen tanto a la mitigación como a la adaptación al cambio climático. Las estrategias de mitigación reducen las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes del desarrollo, y las estrategias de adaptación hacen que las comunidades sean más resistentes a los efectos de un clima cambiante. Las estrategias de crecimiento inteligente también aportan beneficios medioambientales y proporcionan ventajas económicas a los gobiernos locales y al sector privado. Además, pueden hacer que la gente ahorre dinero en energía y transporte, lo que es especialmente importante para los residentes con bajos ingresos, y ayudan a proteger la salud humana.

Ya estamos viendo los efectos del cambio climático, y se prevé que estos efectos sean más pronunciados en las próximas décadas. La Evaluación Nacional del Clima de 2018 señala algunos efectos del cambio climático en regiones de todo Estados Unidos. Dependiendo de la región, los efectos podrían incluir más tormentas y más fuertes, más sequía, eventos de calor extremo más frecuentes y de mayor duración, aumento del nivel del mar y más inundaciones. Conocer los cambios previstos para su región es esencial para planificar el uso del suelo.

Mitigación y adaptación al cambio climático deutsch

La mitigación del cambio climático consiste en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que están calentando nuestro planeta. Las estrategias de mitigación incluyen la adaptación de los edificios para que sean más eficientes energéticamente; la adopción de fuentes de energía renovables como la solar, la eólica y las pequeñas centrales hidroeléctricas; la ayuda a las ciudades para que desarrollen un transporte más sostenible como el transporte rápido en autobús, los vehículos eléctricos y los biocombustibles; y la promoción de usos más sostenibles de la tierra y los bosques.

Cerca de 1.400 millones de personas en todo el mundo dependen de combustibles tradicionales como el carbón y la madera para satisfacer sus necesidades energéticas básicas. Esto no sólo es perjudicial para el medio ambiente, sino que también puede provocar la muerte prematura de millones de personas, especialmente mujeres y niños. De aquí a 2035, se prevé que la demanda mundial de energía crezca más del 50%, e incluso más rápido en los países en desarrollo. Todos estos nuevos consumidores necesitan una energía limpia que no les perjudique a ellos ni al medio ambiente.

El informe especial de 2018 del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) sobre 1,5 grados de calentamiento pone de manifiesto la urgencia de las acciones climáticas necesarias: las emisiones mundiales tendrán que alcanzar su punto máximo en 2030 y disminuir rápidamente hasta llegar a cero neto en 2050 si queremos ser capaces de mantenernos dentro de los límites de seguridad establecidos por el Acuerdo de París.

Mitigación del cambio climático – deutsch

La mitigación del cambio climático consiste en acciones para limitar el calentamiento global y sus efectos relacionados. Se trata principalmente de la reducción de las emisiones humanas de gases de efecto invernadero (GEI), así como de las actividades que reducen su concentración en la atmósfera[3]. Es una de las formas de responder al cambio climático, junto con la adaptación[4] Los combustibles fósiles son los que más dióxido de carbono (CO2) y gases de efecto invernadero emiten en su conjunto[5]. Debido a la enorme caída de los precios, la energía eólica y la solar fotovoltaica superan cada vez más al petróleo, el gas y el carbón[6], aunque requieren el almacenamiento de energía y la mejora de las redes eléctricas. A medida que la energía de bajas emisiones se despliega a gran escala, el transporte y la calefacción pueden pasar a utilizar estas fuentes mayoritariamente eléctricas[7]. La mitigación del cambio climático también puede lograrse mediante cambios en la agricultura (para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la agricultura), el transporte, la gestión de los bosques (reforestación y preservación), la gestión de los residuos, los edificios y los sistemas industriales[8].

Adaptación al cambio climático

En medio de la pandemia de coronavirus, todo el mundo se centra, con razón, en proteger las vidas y los medios de subsistencia. ¿Podemos esforzarnos al mismo tiempo por evitar la próxima crisis? La respuesta es sí, si hacemos de una mayor resiliencia ambiental el núcleo de nuestra planificación para la recuperación futura, centrándonos en las oportunidades económicas y de empleo asociadas a la inversión tanto en infraestructuras resistentes al clima como en la transición hacia un futuro con menos emisiones de carbono.

Si bien hay una serie de perspectivas analíticas que explican cómo tendrían que evolucionar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para lograr una trayectoria de 1,5 grados, pocas describen un panorama claro y completo de las medidas que podrían tomar las empresas mundiales para lograrlo. Y no es de extrañar: la variedad de variables y su compleja interacción dificultan cualquier modelización. Como parte de un esfuerzo de investigación en curso, hemos tratado de reducir la complejidad examinando, analíticamente, el grado de cambio que sería necesario en cada sector de la economía mundial para alcanzar una trayectoria de 1,5 grados. ¿Qué oportunidades de mitigación del carbono técnicamente viables -en qué combinaciones y en qué grado- podrían llevarnos hasta ese punto?

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