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Como afecta el cambio climático a las plantas

julio 22, 2022

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El origen de este crecimiento son los cambios en su entorno, como las variaciones de luz, temperatura y humedad. Pero los nuevos estímulos derivados de los cambios climáticos actuales están perturbando el crecimiento normal de las plantas.

Como candidata al doctorado en bioquímica en la Universidad de Quebec en Montreal, me interesa la estructura de las proteínas de las plantas, y estudio las formas en que éstas se adaptan a las tensiones ambientales (sequía, frío, deficiencias) a nivel molecular con el fin de seleccionar variantes más resistentes para la agricultura.

El bosque más antiguo del planeta, llamado Pando, tiene 80.000 años. Situado en Utah, contiene 40.000 árboles de álamo temblón genéticamente idénticos (clones). La colonia se comunica a través de una única red de raíces.

Se considera que Pando es el organismo vivo más antiguo del mundo. Esta colonia se originó 30.000 años antes de que los primeros Homo sapiens se establecieran en Europa. Por tanto, Pando ha sido testigo de la totalidad de la vida humana moderna: los imperios de China y Roma, las guerras mundiales y también de las mayores hazañas de la humanidad.

Leopardo de las nieves

La salinidad del suelo es uno de los impactos del cambio climático en las tierras agrícolas costeras, ya que el aumento del nivel del mar ha incrementado la salinidad del 1 al 33% durante 25 años consecutivos (Rahman et al., 2018). La subida del nivel del mar está asociada al aumento del calentamiento global y se produce debido al deshielo de los glaciares y las capas de hielo, así como a la expansión térmica del agua del mar. Bhuiyan y Dutta (2012) demostraron una comprensión exhaustiva de los posibles efectos del aumento del nivel del mar con la ayuda de un modelo hidrodinámico. El aumento del nivel del mar incluye las inundaciones y la salinización y tiene implicaciones para los recursos hídricos. El aumento del nivel del mar incrementa la salinidad de las aguas superficiales y subterráneas a través de la intrusión de agua salada.

La salinidad es más evidente en las tierras agrícolas costeras y semiáridas, y particularmente en las regiones áridas del mundo (Kasim et al., 2013; Qadir et al., 2014; Hashem et al., 2018). Los cambios en los patrones climáticos han dado lugar a la frecuencia de sequías recurrentes o de lluvias por encima del valor medio durante más de una década (Ayanlade et al., 2018). El movimiento ascendente del agua en zonas con capas freáticas poco profundas y zonas costeras con intrusión de agua de mar dio lugar a la salinidad de la zona radicular. Los cambios en las precipitaciones y la temperatura tienen una mayor influencia en la salinidad del suelo. En un estudio realizado por Bannari y Al-Ali (2020), se ha informado de que los efectos a largo plazo del aumento de las temperaturas y la disminución de las precipitaciones durante 30 años mostraron una correlación positiva con el aumento de la salinidad del suelo en el paisaje árido debido a la menor lixiviación excesiva de la sal en el suelo, según lo determinado por los datos del sensor Landsat, incluyendo Thematic Mapper (TM), Thematic Mapper Plus (ETM+) y Operational Land Imager (OLI). En las tierras agrícolas costeras, la salinidad ha aumentado del 1 al 33% en los últimos 25 años (Rahman et al., 2018).

¿Cómo afecta el cambio climático a la fotosíntesis?

La agricultura es un sector importante de la economía estadounidense. Los cultivos, el ganado y el marisco producidos en Estados Unidos aportan cada año más de 300.000 millones de dólares a la economía[1]. Si se incluyen los servicios alimentarios y otras industrias relacionadas con la agricultura, los sectores agrícola y alimentario aportan más de 750.000 millones de dólares al producto interior bruto[2].

La agricultura y la pesca dependen en gran medida del clima. El aumento de la temperatura y del dióxido de carbono (CO2) puede aumentar el rendimiento de algunos cultivos en algunos lugares. Pero para obtener estos beneficios, también deben cumplirse los niveles de nutrientes, la humedad del suelo, la disponibilidad de agua y otras condiciones. Los cambios en la frecuencia y la gravedad de las sequías y las inundaciones podrían suponer un reto para los agricultores y ganaderos y amenazar la seguridad alimentaria[3] Mientras tanto, es probable que el aumento de la temperatura del agua provoque un cambio en las áreas de distribución del hábitat de muchas especies de peces y mariscos, lo que podría alterar los ecosistemas. En general, el cambio climático podría dificultar el cultivo, la cría de animales y la pesca de la misma manera y en los mismos lugares que en el pasado. Los efectos del cambio climático también deben considerarse junto con otros factores en evolución que afectan a la producción agrícola, como los cambios en las prácticas agrícolas y la tecnología.

Cómo afecta el cambio climático a las plantas y los cultivos

La mayoría de las plantas y los animales viven en zonas con condiciones climáticas muy específicas, como los patrones de temperatura y precipitación, que les permiten prosperar. Cualquier cambio en el clima de una zona puede afectar a las plantas y animales que viven en ella, así como a la composición de todo el ecosistema. Algunas especies ya están respondiendo a un clima más cálido trasladándose a lugares más frescos. Por ejemplo, algunos animales y plantas de América del Norte se están desplazando más al norte o a zonas más altas para encontrar lugares adecuados para vivir. El cambio climático también altera los ciclos vitales de plantas y animales. Por ejemplo, a medida que las temperaturas son más cálidas, muchas plantas empiezan a crecer y florecer antes en primavera y sobreviven más tiempo hasta el otoño. Algunos animales también se despiertan antes de la hibernación o migran en otros momentos.

A medida que la Tierra se calienta, las plantas y los animales que necesitan vivir en lugares fríos, como en las cimas de las montañas o en el Ártico, podrían no tener un lugar adecuado para vivir. Si la Tierra sigue calentándose, hasta una cuarta parte de todas las plantas y animales del planeta podrían extinguirse en 100 años. Cada planta y animal desempeña una función en el ecosistema (por ejemplo, como fuente de alimento, depredador, polinizador, fuente de refugio), por lo que la pérdida de una especie puede afectar a muchas otras.

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