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Cambio climatico en la agricultura

julio 22, 2022

Soluciones para el cambio climático en la agricultura

Utilizando modelos climáticos y agrícolas avanzados, los científicos descubrieron que el cambio en los rendimientos se debe a los aumentos de temperatura previstos, a los cambios en los patrones de lluvia y a las elevadas concentraciones de dióxido de carbono en la superficie debido a las emisiones de gases de efecto invernadero causadas por el hombre. Estos cambios dificultarían el cultivo del maíz en los trópicos, pero podrían ampliar el área de cultivo del trigo.

Para llegar a sus proyecciones, el equipo de investigación utilizó dos conjuntos de modelos. En primer lugar, utilizaron simulaciones de modelos climáticos del Proyecto Internacional de Intercomparación de Modelos Climáticos-Fase 6 (CMIP6). Cada uno de los cinco modelos climáticos del CMIP6 utilizados para este estudio tiene su propia respuesta de la atmósfera terrestre a los escenarios de emisión de gases de efecto invernadero hasta el año 2100. Estas respuestas difieren un poco debido a las variaciones en sus representaciones del sistema climático de la Tierra.

A continuación, el equipo de investigación utilizó las simulaciones de los modelos climáticos como insumos para 12 modelos de cultivos globales de última generación que forman parte del Proyecto de Intercomparación y Mejora de Modelos Agrícolas (AgMIP), una asociación internacional coordinada por la Universidad de Columbia. Los modelos de cultivos simulan a gran escala cómo crecen y responden los cultivos a condiciones ambientales como la temperatura, la pluviosidad y el dióxido de carbono atmosférico, que proporcionan los modelos climáticos. El comportamiento de cada especie de cultivo se basa en sus respuestas biológicas en la vida real, estudiadas en experimentos de laboratorio en interiores y exteriores. Al final, el equipo creó unas 240 simulaciones de modelos climáticos globales para cada cultivo. Al utilizar múltiples modelos climáticos y de cultivos en varias combinaciones, los investigadores tuvieron más confianza en sus resultados.

Mitigación del cambio climático en la agricultura

En gran parte del mundo, el cambio climático está alterando las condiciones regionales de cultivo y haciéndolas más imprevisibles. A los agricultores les resulta más difícil cultivar constantemente suficientes alimentos para satisfacer la creciente demanda. Asegurar el suministro mundial de alimentos para el futuro, afirman los expertos, requiere que contemplemos lo bueno y lo malo de la estructura agrícola actual, incluyendo la infraestructura y la tecnología de los sistemas de distribución de alimentos.

A principios de mayo de 2020, el río Nzoia se desbordó. Las inundaciones que se produjeron en el oeste de Kenia fueron el colofón de unas lluvias largas especialmente intensas que causaron la muerte de 237 personas y afectaron negativamente a más de 800.000. Las inundaciones y los corrimientos de tierra destruyeron casas, escuelas, carreteras, puentes y más de 32 kilómetros cuadrados de tierras de cultivo kenianas.

La temporada de lluvias de marzo a mayo en Kenia (las lluvias largas, a diferencia de las lluvias cortas de octubre a diciembre) proporciona una humedad vital a las tierras de cultivo del país -de hecho, la producción de maíz fue al menos un 10% superior a la media en 2020-, pero la mayoría de los kenianos siguen enfrentándose a cierto nivel de inseguridad alimentaria. Especialmente en los últimos años, el cambio climático ha provocado un cambio geográfico en las zonas que reciben lluvias y las que sufren sequías.

Presentación del cambio climático en la agricultura

La agricultura contribuye de forma significativa al calentamiento global antropogénico, y la reducción de las emisiones agrícolas -principalmente de metano y óxido nitroso- podría desempeñar un papel importante en la mitigación del cambio climático. Sin embargo, existen importantes diferencias entre el dióxido de carbono (CO2), que es un contaminante de reserva, y el metano (CH4), que es predominantemente un contaminante de flujo. Estas dinámicas hacen que los informes convencionales sobre las tasas de emisión equivalentes de CO2 sean muy ambiguos y no reflejen directamente las contribuciones históricas o previstas al cambio de la temperatura global. En consecuencia, las funciones y responsabilidades de los distintos sectores que emiten diferentes gases quedan igualmente oscurecidas por los medios habituales de comunicación de los escenarios de reducción de emisiones mediante la equivalencia de CO2. Abogamos por un cambio en la forma de comunicar las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura y de pensar en su mitigación para reflejar mejor las distintas funciones de los diferentes gases de efecto invernadero. También hay que recordar a los responsables políticos, a las partes interesadas y a la sociedad en general que el papel de la agricultura en la mitigación del cambio climático es un tema mucho más amplio de lo que la ciencia del clima puede informar por sí sola, ya que incluye consideraciones de viabilidad económica y técnica, preferencias por el suministro de alimentos y el uso de la tierra y nociones de equidad y justicia. Una perspectiva más matizada sobre los impactos de las diferentes emisiones podría ayudar a estas conversaciones.

Soluciones al cambio climático

La agricultura se ve especialmente afectada por el cambio climático. Si se tiene en cuenta que el 75% de la producción de alimentos depende de sólo doce plantas y cinco especies animales, queda claro lo vulnerable que es el suministro mundial de alimentos.

El cambio climático está provocando un calentamiento global y el tiempo es cada vez más imprevisible. Aumentan los fenómenos extremos, como las sequías, las inundaciones y los fuertes vientos. El cambio de las condiciones ambientales está contribuyendo a reducir la diversidad genética de los productos agrícolas. La agricultura también está sometida a la presión del crecimiento demográfico, que devora cada vez más recursos. La calidad del suelo se deteriora debido a un uso inadecuado. El resultado es la disminución de los rendimientos.

La agricultura no sólo es víctima del cambio climático, sino que también contribuye a él: los óxidos de nitrógeno de los suelos y los fertilizantes, así como el metano procedente de los rumiantes, el cultivo del arroz y la gestión del estiércol, son responsables del 90% de las emisiones agrícolas. Se calcula que éstas representan entre el 10 y el 12% de las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero a nivel mundial.

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