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Calentamiento global cambio climatico efecto invernadero

julio 23, 2022

Cambio climático y calentamiento global

Figura b1. Los gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera, como el vapor de agua, el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso, absorben energía térmica y la emiten en todas las direcciones (incluso hacia abajo), manteniendo la superficie de la Tierra y la atmósfera inferior calientes. La adición de más gases de efecto invernadero a la atmósfera potencia el efecto, haciendo que la superficie de la Tierra y la atmósfera inferior se calienten aún más. Imagen basada en un gráfico de la EPA de EE.UU. ( versión ampliada)

El Sol es la principal fuente de energía para el clima de la Tierra. Una parte de la luz solar entrante se refleja directamente en el espacio, especialmente en las superficies brillantes como el hielo y las nubes, y el resto es absorbido por la superficie y la atmósfera. Gran parte de esta energía solar absorbida se reemite en forma de calor (radiación de onda larga o infrarroja). A su vez, la atmósfera absorbe y reemite calor, parte del cual escapa al espacio. Cualquier alteración de este equilibrio de energía entrante y saliente afectará al clima. Por ejemplo, pequeños cambios en la salida de energía del Sol afectarán directamente a este equilibrio.

Soluciones al cambio climático

El «efecto invernadero» es el término utilizado para describir la retención de calor en la atmósfera inferior de la Tierra (troposfera) debido a las concentraciones de ciertos gases traza y vapor de agua en la atmósfera. Estos gases se conocen generalmente como gases de efecto invernadero (o más específicamente como gases radiativos). Las concentraciones de algunos de ellos han aumentado de forma constante durante el siglo XX y en el XXI, con el dióxido de carbono (CO2) pasando de menos de 300 partes por millón (ppm) a más de 400 ppm. Una gran parte del aumento de todos los gases de efecto invernadero se atribuye a fuentes humanas, es decir, es antropogénico, de ahí el término «calentamiento global antropogénico».

El efecto invernadero propiamente dicho se produce cuando la radiación solar de onda corta (que no es impedida por los gases de efecto invernadero) calienta la superficie de la Tierra, y la energía se irradia de vuelta a través de la atmósfera terrestre en forma de calor, con una longitud de onda más larga. En las longitudes de onda de 5-30 µm, gran parte de esta radiación térmica es absorbida por el vapor de agua y el dióxido de carbono, que a su vez la irradian, calentando así la atmósfera y la superficie terrestre y oceánica. Esto es natural y lo que mantiene la Tierra habitable. Sin el efecto invernadero, las temperaturas nocturnas caerían en picado y la temperatura media de la superficie sería de unos 18 °C bajo cero, más o menos la misma que en la Luna, que carece de la envoltura de nuestra atmósfera.  La diferencia de unos 33 °C se debe en gran medida a los niveles naturales de vapor de agua (60%, o más, incluyendo las nubes) y de dióxido de carbono en la atmósfera terrestre.

Datos del cambio climático

El calentamiento global se refiere al aumento de la temperatura media mundial desde la Revolución Industrial. La temperatura media mundial ha aumentado aproximadamente un grado Celsius (1,8 grados Fahrenheit) desde 1880. El calentamiento global es un proceso continuo; los científicos esperan que la temperatura media global aumente entre 0,3 y 0,7 grados Celsius (0,54-1,26 grados Fahrenheit) hasta 2035.

Algunos gases, como el dióxido de carbono y el metano, atrapan el calor del sol en la atmósfera de la Tierra. Estos gases de efecto invernadero (GEI) existen de forma natural en la atmósfera y ayudan a mantener la superficie de la Tierra lo suficientemente caliente como para mantener la vida. Sin los gases de efecto invernadero, la temperatura media de la Tierra sería de cero grados Fahrenheit, en lugar de los 58,3 grados Fahrenheit actuales.

Las actividades humanas, especialmente la quema de combustibles fósiles (carbón, gas natural y petróleo) para alimentar vehículos, fábricas y hogares, liberan dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero a la atmósfera. Otras actividades, como la deforestación (tala de árboles) y la cría de ganado, también emiten gases de efecto invernadero.

Consecuencias del calentamiento global

Los gases de efecto invernadero procedentes de las actividades humanas son el motor más importante del cambio climático observado desde mediados del siglo XX.1 Los indicadores de este capítulo caracterizan las emisiones de los principales gases de efecto invernadero resultantes de las actividades humanas, las concentraciones de estos gases en la atmósfera y cómo han cambiado las emisiones y las concentraciones a lo largo del tiempo. Al comparar las emisiones de diferentes gases, estos indicadores utilizan un concepto llamado «potencial de calentamiento global» para convertir las cantidades de otros gases en equivalentes de dióxido de carbono.

A medida que aumentan las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de las actividades humanas, se acumulan en la atmósfera y calientan el clima, lo que provoca muchos otros cambios en todo el mundo: en la atmósfera, en la tierra y en los océanos. Los indicadores de otros capítulos de este informe ilustran muchos de estos cambios, que tienen efectos tanto positivos como negativos en las personas, la sociedad y el medio ambiente, incluidas las plantas y los animales. Dado que muchos de los principales gases de efecto invernadero permanecen en la atmósfera durante decenas o cientos de años después de ser liberados, sus efectos de calentamiento en el clima persisten durante mucho tiempo y, por tanto, pueden afectar tanto a las generaciones presentes como a las futuras.

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