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Animales que sufren el cambio climatico

julio 23, 2022

Mariposa monarca

Ya hay pruebas innegables de que los animales, las aves y las plantas se ven afectados por el cambio climático y el calentamiento global tanto en su distribución como en su comportamiento. Si no se reducen drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero, el cambio climático podría provocar la extinción de una cuarta parte de los animales terrestres, las aves y las plantas.

La variabilidad y el cambio climático afectan a la avifauna y a los animales de varias maneras: las aves ponen huevos antes de lo habitual, las plantas florecen antes y los mamíferos salen antes de la hibernación. La distribución de los animales también se ve afectada; muchas especies se acercan a los polos como respuesta al aumento de las temperaturas globales. Las aves migran y llegan antes a sus lugares de anidación, y los lugares de anidación a los que se trasladan ya no están tan lejos como antes, y en algunos países las aves ya ni siquiera salen, ya que el clima es adecuado todo el año.

Una subida del nivel del mar de sólo 50 cm podría hacer que las tortugas marinas perdieran sus playas de anidación: más del 30% de las playas del Caribe son utilizadas por las tortugas durante la temporada de anidación y se verían afectadas. Las focas monje del Mediterráneo, ya en peligro de extinción, necesitan playas en las que criar a sus crías, y una subida del nivel del mar podría dañar las zonas costeras poco profundas que utilizan anualmente las ballenas y los delfines, que necesitan aguas poco profundas y suaves para criar a sus pequeñas crías.

Cómo afecta el cambio climático a los animales y las plantas

El calentamiento global, según los científicos, es responsable no sólo de la reducción de los casquetes polares, sino también del aumento de las condiciones meteorológicas extremas que provocan olas de calor, incendios forestales y sequías. El oso polar de pie sobre un trozo de hielo que se reduce, aparentemente varado, se ha convertido en una imagen familiar, un símbolo de los efectos devastadores del cambio climático.

Esta imagen es algo engañosa, ya que los osos polares son potentes nadadores y el cambio climático les afectará principalmente al restringir el acceso a sus presas. Sin embargo, los investigadores coinciden en que incluso pequeños cambios de temperatura son suficientes para amenazar a cientos de animales que ya están en apuros. Según un estudio publicado en la revista Climate Change, hasta la mitad de las especies animales y vegetales de las zonas más ricas del mundo, como el Amazonas y las Galápagos, podrían extinguirse a finales de siglo debido al cambio climático.

El principal impacto del calentamiento global sobre la vida silvestre es la alteración del hábitat, en la que los ecosistemas -lugares donde los animales han pasado millones de años adaptándose- se transforman rápidamente en respuesta al cambio climático, reduciendo su capacidad para satisfacer las necesidades de las especies. Las alteraciones del hábitat suelen deberse a cambios en la temperatura y la disponibilidad de agua, que afectan a la vegetación autóctona y a los animales que se alimentan de ella.

¿Cómo afecta el cambio climático a los osos polares?

El cambio climático se está convirtiendo rápidamente en la mayor amenaza para la supervivencia a largo plazo de la vida silvestre de Estados Unidos. El cambio climático ya no es algo a lo que sólo se enfrenten las generaciones futuras: los cambios en nuestro clima se están documentando en todo el planeta hoy en día, y la gente, los animales y las plantas ya están sintiendo el calor. Esta señal de calentamiento también se encuentra en las temperaturas de los océanos, del suelo, del deshielo de los glaciares y de los casquetes polares. Se ha relacionado con impactos generalizados en los ecosistemas de todo el planeta. Esta preponderancia de pruebas apunta a la conclusión de que nuestro planeta se está calentando, y los sistemas naturales están luchando por mantener el ritmo.

Las temperaturas están aumentando: La prueba más llamativa de la tendencia al cambio climático son los datos analizados minuciosamente que muestran un aumento relativamente rápido y generalizado de la temperatura durante el último siglo. Las temperaturas medias en Estados Unidos durante el último siglo ya han aumentado más de un grado Fahrenheit, y la atmósfera de la Tierra se ha calentado 1,5 grados Fahrenheit desde 1900. Los 10 años más cálidos de los que se tiene constancia se han producido desde 1998, siendo 2016 el año más cálido registrado. El aumento de las temperaturas observado desde 1978 es especialmente notable porque la tasa de aumento es muy alta y porque, durante el mismo período, la energía que llega a la Tierra desde el Sol se había medido con suficiente precisión para concluir que el calentamiento de la Tierra no se debía a cambios en el Sol.

Animales afectados por el cambio climático 2021

El calentamiento global, según los científicos, es responsable no sólo de la reducción de los casquetes polares, sino también del aumento de las condiciones meteorológicas extremas que provocan olas de calor, incendios forestales y sequías. El oso polar de pie sobre un trozo de hielo que se reduce, aparentemente varado, se ha convertido en una imagen familiar, un símbolo de los efectos devastadores del cambio climático.

Esta imagen es algo engañosa, ya que los osos polares son potentes nadadores y el cambio climático les afectará principalmente al restringir el acceso a sus presas. Sin embargo, los investigadores coinciden en que incluso pequeños cambios de temperatura son suficientes para amenazar a cientos de animales que ya están en apuros. Según un estudio publicado en la revista Climate Change, hasta la mitad de las especies animales y vegetales de las zonas más ricas en biodiversidad del mundo, como el Amazonas y las Galápagos, podrían extinguirse a finales de siglo debido al cambio climático.

El principal impacto del calentamiento global sobre la vida silvestre es la alteración del hábitat, en la que los ecosistemas -lugares donde los animales han pasado millones de años adaptándose- se transforman rápidamente en respuesta al cambio climático, reduciendo su capacidad para satisfacer las necesidades de las especies. Las alteraciones del hábitat suelen deberse a cambios en la temperatura y la disponibilidad de agua, que afectan a la vegetación autóctona y a los animales que se alimentan de ella.

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