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¿Cuál es el impacto ambiental de la biomasa?

marzo 20, 2022
¿Cuál es el impacto ambiental de la biomasa?

Impactos medioambientales de la energía hidroeléctrica

La demanda mundial de energía y calor procedentes de la biomasa está aumentando rápidamente, principalmente debido a las políticas de apoyo de los gobiernos destinadas a reducir las emisiones de carbono, lograr la independencia energética y apoyar a las industrias nacionales. Sin embargo, la mayoría de las políticas actuales de apoyo a la biomasa para la producción de electricidad y calor se basan en el supuesto incorrecto de que su uso es inmediata y completamente neutral en cuanto a las emisiones de carbono. Esta suposición sustenta muchas políticas públicas, con el resultado de que el uso de la biomasa se está expandiendo, sobre todo en detrimento de los intentos de limitar el cambio climático.

Este proyecto analiza el probable crecimiento de la demanda mundial y de la UE de madera utilizada para la generación de electricidad y calor. Evalúa los posibles impactos sobre el clima, los bosques y las industrias forestales competidoras, y también elabora recomendaciones para cambiar la política nacional e internacional con el fin de minimizar los posibles efectos negativos sobre el clima y los bosques. Las conclusiones del proyecto son relevantes para los debates en torno al paquete energético y climático de 2030 en la UE y las negociaciones internacionales sobre el clima.

Generador de biomasa

La biomasa y los biocombustibles fabricados a partir de ella son fuentes de energía alternativas a los combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas natural. La quema de combustibles fósiles o de biomasa libera dióxido de carbono (CO2), un gas de efecto invernadero. Sin embargo, las plantas que son la fuente de energía de la biomasa capturan casi la misma cantidad de CO2 a través de la fotosíntesis mientras crecen que la que se libera cuando la biomasa se quema, lo que puede hacer que la biomasa sea una fuente de energía neutra en carbono.1

El uso de la madera, los pellets de madera y el carbón vegetal para calentar y cocinar puede sustituir a los combustibles fósiles y, en general, reducir las emisiones de CO2. La madera puede obtenerse de los bosques, de las parcelas que hay que entresacar o de los árboles urbanos que se caen o hay que talar.

El humo de la madera contiene contaminantes nocivos como el monóxido de carbono y las partículas. Las modernas estufas de leña, las estufas de pellets y los insertos para chimeneas pueden reducir la cantidad de partículas procedentes de la quema de madera. La madera y el carbón vegetal son los principales combustibles para cocinar y calentarse en los países pobres, pero si la gente recoge la madera más rápido de lo que pueden crecer los árboles, se produce la deforestación. La plantación de árboles de crecimiento rápido como combustible y el uso de cocinas de bajo consumo pueden ayudar a frenar la deforestación y mejorar el medio ambiente.

Cómo afecta la biomasa al medio ambiente

La bioenergía es un tipo único de electricidad renovable: a diferencia de la solar, la eólica y la hidroeléctrica, la generación de energía a partir de la biomasa emite gases de efecto invernadero y contaminantes al aire. Sin embargo, debido a la naturaleza renovable de la biomasa, muchos la consideran una fuente de electricidad neutra en carbono.¿La biomasa/bioenergía es neutra en carbono?

Cuando quemamos biomasa para obtener calor o electricidad, se libera dióxido de carbono a la atmósfera. Sin embargo, las fuentes de biomasa, como los cultivos agrícolas y los árboles, también capturan el dióxido de carbono durante el proceso de fotosíntesis y lo retienen. Si los árboles y otras plantas absorben tanto dióxido de carbono como el que emiten durante el proceso de combustión de la biomasa, el ciclo del carbono se mantiene en equilibrio.

Sin embargo, en la práctica no es tan sencillo: el impacto de la bioenergía en el carbono depende de la tecnología de combustión, de la forma en que se coseche la biomasa, de los esfuerzos de recrecimiento, del tipo de biomasa utilizada, del momento en que se produzca y del recurso energético que se sustituya.

Por ejemplo, consideremos la electricidad procedente de la biomasa leñosa: la quema de madera para producir electricidad emite dióxido de carbono a la atmósfera, pero los árboles volverán a crecer y capturarán el dióxido de carbono emitido. Sin embargo, los bosques pueden tardar décadas en volver a crecer y secuestrar el carbono, por lo que la neutralidad del carbono de esa fuente de bioenergía depende del plazo que se considere. Si las empresas queman árboles a un ritmo más rápido que el de su replantación y crecimiento, o si queman árboles que de otro modo quedarían intactos en un bosque, la neutralidad del carbono se ve comprometida. Los árboles y otras plantas también capturan distintas cantidades de carbono en función de su edad, lo que complica aún más la contabilización del carbono de la biomasa leñosa.

Efectos negativos de la energía de la biomasa

Los «gases de efecto invernadero» (GEI), como el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O) y otros, son gases que influyen en el equilibrio de la radiación de la atmósfera. El aumento de su concentración en la atmósfera modifica el clima de la Tierra. Por «balances de GEI» se entiende la contabilización de las emisiones y absorciones de GEI de la atmósfera. ‘Sistemas bioenergéticos’: el conjunto de todos los procesos necesarios para proporcionar energía a partir de la biomasa en su punto de uso. Estos procesos incluyen la producción de biomasa, el transporte, el almacenamiento, la transformación, la conversión y la distribución de energía. Sistemas de biomasa/sistemas de secuestro de carbono» es el conjunto de todos los procesos necesarios para la eliminación del carbono de la atmósfera mediante el crecimiento de la biomasa.

La tarea continuará cubriendo: los tres principales gases de efecto invernadero (CO2, CH4 y N2O), las emisiones y eliminaciones a lo largo de todo el ciclo de vida de los sistemas de biomasa y bioenergía, todos los reservorios de biomasa (biomasa aérea y subterránea, madera muerta, hojarasca, suelos y productos de madera en servicio y en vertederos) y los combustibles fósiles como aportación al sistema estudiado. La evaluación incluye las distintas etapas de un sistema de biomasa/bioenergía: conversión de los recursos del suelo, producción de biomasa, transporte, conversión en energía, distribución y uso final. La evaluación se compara con un sistema de referencia (normalmente la actividad habitual).

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